| Referencia El
T/S Gunilla, fue botado en 1940 y construido en Oskarshamn, costa este de Suecia. Inicialmente,
su aparejo era de goleta (velas triangulares en sus tres palos). No comenzó a navegar
hasta el final de la II Guerra Mundial, haciéndolo como buque de carga, pasando por las
manos de varios propietarios en este cometido.
En el año 1954, fue sometido a varias transformaciones: se le
aumento la eslora ocho metros y se convirtió en buque a motor. Continuó con su labor de
transporte, navegando con el nombre de Mónica desde 1961, recuperando el de Gunilla en
1965. Su última carga de grano, la realizó en enero de 1997, cuando fué adquirido por
la asociación MBV de Öckerö, para transformarlo en buque escuela.
A finales del Siglo XX, se le sometió a nuevas transformaciones, para recuperar su
fisonomía de velero. Con un nuevo aparejo de bricbarca (diseñado por Allan Palmer), se
transformó el puente y la popa, restaurando totalmente el casco y equipándolo para su
nuevo cometido con nuevos sistemas de navegación. Además se habilitó como aula
flotante: con ordenadores, conexión vía satélite y espacios de estudio. Dando como
resultado en 1999, despues de dos años de reparaciones, un barco marinero preparado para
explorar el mundo y sus mares.
El mascarón, también fue sustituido en esta completa reforma, pasando, el original, al
museo marítimo de Oskarshamn. El nuevo ha sido tallado por Ingemar Johanson a semejanza
del original, una figura femenina (¿la hija de su primer propietario?), flanqueada en las
amuras, con las palabras que dirigió Pompeyo a sus marineros, que se negaban a
embarcar en medio de una tormenta: "Navigare necesse est, vivere non est
necesse" (Navegar es necesario, vivir no lo es).
En su última visita al puerto de Cádiz, la frase de Pompeyo, había desaparecido de
su proa, esperamos que solo temporalmente.
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